Revista Vórtice #19 Secretos de la materia “Omega-3 como neuroprotector”

Omega-3 como neuroprotector

Jorge Luis Martínez Osorio * autor

A lo largo de la historia, los omegas se han obtenido a través de la dieta, sin conocer los beneficios que conlleva su consumo. Tienen un gran aporte para la prevención de enfermedades, principalmente neurodegenerativas, las cuales se pueden definir como aquellas que con el paso del tiempo van avanzando y provocan un daño gradual, tanto físico como mental. También previenen las enfermedades cardiovasculares, que afectan el corazón y los vasos sanguíneos, por ejemplo: presión alta e infarto al miocardio. Entre los beneficios se destacan acciones neuroprotectoras; esto quiere decir que brindan protección a las neuronas y crean un ambiente favorable en el cuerpo para no desarrollar cierto tipo de afecciones.

Hasta el año 2006 se dieron a conocer los beneficios de los omegas, sobre todo de los omega-3; esto debido a que se realizaron estudios sobre el estilo de vida de la población europea, que se caracteriza por consumir una dieta mediterránea, la cual se basa en su mayoría en el consumo de semillas, pescados, aceites y vid, que son los principales alimentos ricos en estos ácidos grasos (omega-3). Un estudio reveló que esa población era menos propensa a padecer enfermedades cardiovasculares, al igual que neurodegenerativas, por el gran consumo de omegas presentes en su dieta.

Los omega-3 son ácidos grasos de cadena larga, los cuales son esenciales para la especie humana, ya que no los biosintetiza, esto quiere decir que el cuerpo no los puede elaborar; se pueden obtener mediante la dieta y provienen de los ácidos eicosapentaenoico (EPA ) y docosahexaenoico (DHA),los cuales se pueden encontrar en las profundidades del mar, en los pescados grasos o pescados azules, como lo son el arenque, la sardina, el salmón y la anchoa, entre otros. El consumo de este tipo de especies marinas de color azul puede tener alguna utilidad en los tratamientos o en la reducción de afecciones de distintas enfermedades, como problemas cardiacos o neurodegenerativos, además se ha observado que tiene un efecto positivo contra la inflamación.

Las enfermedades neurodegenerativas siempre han existido, pero se relacionaban mayormente con factores hereditarios, edad, nivel socioeconómico y ocupación laboral; en los últimos años se ha encontrado una relación de estas enfermedades con la dieta, sobre todo con los omegas. Hoy en día su consumo en la dieta se propone para la prevención y/o tratamiento de estas enfermedades, ya que tienen un fuerte impacto.

Se han hecho estudios que demuestran que un consumo deficiente de omega-3 produce pérdida de la memoria y de la agudeza visual, problemas de aprendizaje y alteraciones cognitivas que implican una deficiencia en las funciones básicas, como el habla, la atención e incluso el comportamiento, y que puede desencadenar en enfermedades como la demencia y delirios. Lo mismo pasa en las enfermedades neurodegenerativas; los pacientes que presentan la enfermedad de Alzheimer tienen bajas concentraciones de omega-3 en el cerebro y la sangre.

El papel principal del omega-3 es a nivel del sistema nervioso, especialmente en el central, pues ayuda al desarrollo cognitivo, auditivo, visual y a la memoria del aprendizaje.

La principal causa del Alzheimer es la edad, ya que con ella se van oxidando mayormente las neuronas. Los omega-3 actúan como protectores de éstas, en conjunto con otros antioxidantes (naturales), por eso es importante consumir omega-3 en la dieta diaria, ya que si tenemos buen consumo desde jóvenes, podemos prevenir la aparición de la enfermedad. Estos ácidos grasos se proponen como tratamiento porque actúan retardando el progreso del Alzheimer y disminuyendo los síntomas. Cabe aclarar que esta enfermedad no tiene cura. Para su tratamiento se pueden utilizar suplementos de omega-3 en la dieta, además de ácidos grasos y antioxidantes.

Este tratamiento aún está en evaluación, ya que su descubrimiento es relativamente nuevo, pero mediante los diversos estudios que se han realizado en pacientes con esta enfermedad, se ha demostrado que sí se tiene una respuesta favorable. Por ello se busca fomentar un mayor consumo de omega-3 en la población, ya que se demostró que tienen un papel importante en el organismo, previniendo enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares.

* Estudiante de licenciatura. Facultad de Nutrición, UAEM. luis19azu@gmail.com

Revista Vórtice #19 Ser humano “¿Qué tanto sabes sobre las dietas?”

¿Qué tanto sabes sobre las dietas?

María Fernanda Cano Bernal * Autora

Actualmente han surgido enfermedades crónicas que están relacionadas directamente con el estilo de vida y la alimentación, ya que se consumen mayormente alimentos procesados, que son ricos en grasas saturadas, azúcares y sodio, y que son a los cuales se atribuye la aparición de enfermedades, aunque también se deben a problemas genéticos que pueden desencadenar una deficiencia de alguna enzima o mal funcionamiento del organismo.

Dieta Paleolítica

Se basaba en alimentos de origen animal. Como ahora sabemos, la alimentación de nuestros antepasados era escasa y la caza de animales que tenían a su alcance era la opción más satisfactoria para ellos. En la actualidad existen diversas civilizaciones, las cuales aún sobreviven con base en esta dieta, civilizaciones aisladas del mundo actual, que habitan, por ejemplo, en zonas tropicales. Sin embargo, no sólo se practica la caza de animales, sino que también se practica la agricultura. Realizar un estimado de nutrientes de estas civilizaciones nos podría dar una noción de los que son “genéticamente benéficos” para la humanidad en la actualidad, dependiendo de la ascendencia o de la zona geográfica para que, de esta manera, estos nutrientes puedan ser mejor aprovechados, e incluso usados para la prevención de enfermedades.

En comparación con la dieta actual (carnívora), existe una diferencia no sólo en el tipo de animal, sino también en la calidad de la carne; por ejemplo, hace millones de años los animales tenían un porcentaje de grasa inferior al de los animales domesticados utilizados para el consumo humano, tomando en cuenta que eran “libres”, entonces el ejercicio de la supervivencia era lo que aumentaba su porcentaje muscular y disminuía el porcentaje de grasa. Por lo tanto, la cantidad de calorías era menor y la cantidad de proteínas era mayor por gramo de carne, lo que se ve reflejado en la actualidad con la tasa de enfermedades relacionadas con la obesidad.

 Hablando de los alimentos de origen vegetal, la alimentación se basaba en distintos granos y cereales, plantas silvestres, etcétera. Actualmente se conocen sus propiedades, como los aminoácidos, que contienen un nivel óptimo de proteínas y bajo de calorías; esta dieta se basa en el aumento de proteínas y disminución de calorías, como era utilizada por nuestros antepasados. Planteando más estudios sobre esta dieta se pueden prevenir enfermedades o tratar algunas con base en ella.

Dieta DASH

La dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension, que significa estrategias dietéticas para detener la hipertensión) es un plan de alimentación que ha sido utilizado con el fin de disminuir la presión arterial, donde no se necesita tratamiento farmacológico.

Características de la dieta:

  • Consumo limitado de sodio (1500-2300 mg/día)
  • Baja en grasas saturadas y colesterol
  • Promueve el consumo de frutas y verduras, obteniendo así grandes cantidades de minerales como potasio, calcio y magnesio
  • Fomenta el consumo de cereales con alto contenido de fibra

En este plan alimenticio se recomienda el consumo de:

7-8 porciones de cereales
4-5 porciones de verduras
4-5 porciones de frutas
2-3 porciones de lácteos descremados
2-3 porciones de aceites y grasas
2 o menos porciones de carne, pollo, pescado
5 porciones de azúcares por semana

El consumo de alimentos procesados contribuye a un aumento de la presión arterial, ya que tienen un alto contenido en sodio, por esa razón se recomienda disminuir su consumo.

Dieta Cetogénica

Consiste en un alto consumo de lípidos, es baja en carbohidratos y con un valor adecuado en proteínas; así, la mayor parte de la energía se obtiene de los depósitos de grasa y de los ácidos grasos, y esto evita la producción de metabolitos antioxidantes y genera un aumento en la producción de energía en el tejido cerebral.

Esta dieta surgió por la necesidad de controlar ataques de epilepsia, a raíz de un estudio en niños y adultos realizado por Guelpa y Marie a principios de 1920. Tiene como objetivos mejorar las crisis y el patrón electroencefalográfico, evitar el deterioro neurológico y mantener un correcto crecimiento y desarrollo del niño.

Con la evolución del hombre y de la ciencia, han surgido nuevas alternativas para el control y prevención de enfermedades a través de las dietas,que son una parte fundamental de nuestra vida.

* Estudiante de licenciatura. Facultad de Nutrición, UAEM. 106.mfcb@gmail.com